INTRODUCCIÓN
La arqueología sirve para conocer cómo era la vida de las personas en épocas pasadas. Esto es posible debido al estudio científico de los restos conservados; la gran mayoría de ellos enterrados y otros sumergidos bajo el agua.
Los estudios arqueológicos muestran evidencias de muchas etapas del proceso de cremación, tales como la preparación del cuerpo, la quema del cuerpo, la construcción de la pira funeraria, la clasificación, selección y tratamiento de las cenizas, el entierro de los restos cremados y la elevación de monumentos a los muertos. La cremación puede ser el rito dominante de una sociedad o un grupo o puede realizarse solo en circunstancias excepcionales, pero casi siempre es una de las principales opciones para tratar el cuerpo sin vida de un miembro del colectivo.
Legados a este punto nos hacemos varías preguntamos que intentaremos solventar a lo largo de estas líneas; esos restos humanos que encontramos en excavaciones, ¿Se puede conocer la edad de dichos restos?, ¿Hay técnicas que permitan conocerla?, ¿Cómo es el tratamiento de los restos encontrados?, ¿Se puede sintetizar hidroxiapatito en el laboratorio?... son algunas de las preguntas que vamos a ir abordando, para ello es necesario focalizar la atención al nexo conector de estas cuestiones el HIDROXIAPATITO.
¿Qué es el hidroxiapatito?
El hidroxiapatito (HAp) o hidroxiapatita es conocido como el principal mineral que constituye los huesos. Está formado por fosfato, hidroxilo y calcio como muestra su estructura química:
Ca10(OH)2(PO4)6
El nombre de hidroxiapatito proviene del mineral apatito, que indica la presencia de iones hidroxilo como el otro anión mayoritario acompañando al grupo fosfato.
Síntesis de Hidroxiapatito sintético
En nuestro grupo de investigación partimos de una hipótesis de partida que consiste en reproducir en el laboratorio de investigación las condiciones de los huesos quemados procedentes de yacimientos arqueológicos. Por ende, la metodología que seguimos acabo para la obtención de HAp sintético es la siguiente:
En un vaso de precipitados se disuelve Ca(NO3)2 (18.9021 g, 0.080 mol) en 120 mL de agua, y por otro lado, (NH4)2HPO4 (6.8713 g, 0.052 mol) en 125 mL de agua. Seguidamente, se lleva la disolución de Ca(NO3)2 a temperatura entre 35-40 ºC. Se basifica con amoniaco hasta un pH de 10.8, y se diluye hasta 200 ml. Se procede de igual modo para la disolución de (NH4)2HPO4, tras ser basificada a pH 10.7 y se diluye hasta 200 ml. Se adiciona la disolución de (NH4)2HPO4 sobre la de Ca(NO3)2, durante 1 h y se observa la aparición de un precipitado blanco. Por último, el precipitado se filtra a vacío y se lava por triplicado con 100 ml de agua hirviendo, se deja secar 15 min y se lava por triplicado con 50 ml de acetona. Se deja secar 1 h a vacío y 22 h al aire.
Métodos químicos-físicos para el análisis de las cremaciones
La cristalinidad no es uniforme en todo el esqueleto, y varía entre los diferentes tejidos mineralizados del cuerpo humano. También se ha demostrado que la edad afecta la cristalinidad, ya que a menor edad el hueso es menos cristalino que un hueso maduro. Por lo tanto, aquí respondemos a una de las preguntas que nos planteamos inicialmente; ¿Se puede conocer la edad de los restos óseos? La respuesta es SÍ, mediante el calculo del índice de cristalinidad y se puede medir el IC tanto de muestras reales como sintéticas. Ahora bien... nos llega a preguntarnos ¿Mediante que técnicas? ¿Cómo puede ser posible?.
El cálculo del IC se puede realizar tanto mediante la difracción de rayos X (DRX), como con la espectroscopía infrarroja con transformada de Fourier (FTIR), aunque los cálculos específicos y los valores serán diferentes entre ambos. Nos centramos en la técnica de FTIR que no solo nos permitirá identificar las distintas bandas de tensión, flexión y vibración presenta nuestra molécula, sino que nos permitirá cuantificar dichas bandas que nos ayudará a conocer el IC de cada muestra.
Como resultado de la acción del calor sobre el hueso y su posterior cremación, la estructura cristalina de hueso se vuelve más ordenada y se caracteriza por cristales más grandes, con lo que aumenta el valor del IC. Por ello, el IC ha sido utilizado para estudiar el mineral óseo calentado en un gran número de contextos; diversos ejemplos incluyen el uso del índice de cristalinidad para determinar si el hueso fue quemado o no y para observar la existencia de diferencias en las prácticas funerarias.


Precioso
ResponderEliminarY que lo digas!
EliminarVery interesting
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